Es una Cryptocoryne fantástica, una planta de acuario que, tras la adaptación, formará largas hojas, finas y preciosas. Es importante saber que se alimenta por las raíces, por lo que prefiere sustratos nutritivos o abonos como el bottom plus.
Como en otras Cryptocorynes, en la crispatula puede darse que en el periodo de adaptación la planta se “deshaga” y parezca perderse, pero las cryptos son especiales y sabemos que volverá formando hojas nuevas y creando densidad.
Es una planta genial y muy bonita si le damos la oportunidad, perfecta para muchos acuarios con iluminación débil o con grandes zonas oscuras difíciles de plantar.
Puede llegar a los 60 cm de altura y cada macizo puede formar densidad de unos 8 a 15 cm.